martes, 25 de noviembre de 2008

El comienzo del resto de... mi vida?

Era sabado y a mí me había amanecido desde las 5 am. y ansiosa por ir a la casa de playa de mi entonces "mejor amiga".
Yo sabía que unas 4 o 5 chicas mas irían pues la verdad eran vacaciones de "la semana mayor" y mi Gabe las había invitado luego de que estas le habían estado casi rogando que las invitara nuevamente a su casa de playa.
Ellas se irían en la mañana del sabado. Desde el viernes por la noche llame por telefono a una de ellas y me confirmo que iría y nos pusimos de acuerdo para irnos juntas.
Como suele pasar en mi patria y para mi frustración, acordamos irnos a una hora y salimos 2 o 3 horas despues.
Hicimos mil compras antes de irnos... yo desesperada no pensaba en el guaro, en la comida, en el gas, no pensaba en nada mas que llegar donde ella estaba... Verla... y tenerla a mi lado.
Finalmente emprendimos viaje el cual duraba solamente una hora pero yo lo sentí eterno.
Ella no me esperaba... Ella creía que no llegaría.
Finalmente ahí estabamos.
Yo iba en el asiento trasero, y escondida detrás de mis lentes de sol Chanel que tantas veces antes habían ocultado mis lagrimas, algunas por ella, otras por mi.
Ella vio el carro en el que ibamos se levanto de donde estaba tomando el sol cuando de pronto la vi. Solo baje mi ventana y le sonreí. Ella hizo una mueca con sus labios expresando las 2 palabras que yo mas anhelaba oir: TE AMO.
O al menos asi quise interpretarlo. Quería creer que su entusiasmo al ver el carro aproximarse era con la esperanza de verme a mi.
Entramos... ella saludo a todas muy alegre, pero a mi, me lanzó los brazos, y me dijo Gracias por venir.
Yo no pude mas que saciar mi curiosidad y solo le contesté:
"Leí lo que tus labios me dijeron."
-"Deveras? Me alegro!"
En seguida salude a su madre. La señora muy atenta y cariñosa conmigo como siempre, me dijo:
"Me alegro que al fin hayas podido venir"
El resto de esa tarde bañamos en la piscina, bebimos cerveza y reímos mucho.
Yo estaba en mi punto.
Entrada la tarde le dije:
"Somos 8 de tus amigas, mas tu mamá... Donde dormiremos?"
-"No te preocupes hay 4 dormitorios disponibles, aunque mi mama se tomará uno yo otro, y pues se pueden acomodar en los otros 2."
Yo sabiendo de antemano que Gabe NUNCA dormía acompañada, me tomé el atrevimiento de preguntar:
"Pero yo quiero dormir con vos, claro, si no te importa"
-"En serio?"- replico.
Hice con mi cara un gesto de afirmación. Ella sonrió en aprobación.
Pasamos toda la tarde juntas. Para nosotras, no había mas gente aparte de ella y yo.
En la terraza, recuerdo la silla culumpio. Me senté y tuve un par de minutos en soledad. Ella se me acerco, se sentó a mi lado y le tomé la mano.
Cada vez Gabe parecía menos tímida. Yo moría por besarla.
Entré a acomodar mi poco equipaje en su dormitorio. Ella me dijo:
-"Te tengo una sorpresa, vení"
Entramos a otro de los dormitorios y me mostro una botella de Tequila, apenas la habían abierto y estaba entera.
"Será para la noche"- le dije.
Fuimos juntas a recorrer la orilla de la playa, hasta llegar a un rompeolas. Sacamos algunas fotos, bromeamos, sentimos el rocío de agua salada salpicar nuestras caras y yo vi como el mar luego de un desesperado intento por recuperarlas, se robaba mis gafas de sol.
"Me siento mal de que las hayas perdido"- me dijo Gabe.
-"No te preocupes, muchas veces hay que perder para ganar algo mejor"-contesté.
Despues de la cena acordamos todas en ir a beber a la orilla de la playa. Ya todo estaba listo menos los limones para mi tan esperado tequila.
Asi que con la idea de encontrar limones en algun lado, recorrimos las casas cercanas preguntandole a los vecinos si nos regalaban limones.
Increíblemente... en toda el área que recorrimos donde todas las casas pertencen a "gente bien" no encontramos limones.
En toda la caminata, Gabe y yo ibamos tomadas de la mano, algunas de nuestras "amigas" murmuraban y se preguntaban entre ellas que pasaba entre nosotras... otras, simplemente se hacían las locas.
Poco nos importaba... estabamos tan metidas en nuestro debut lencho que no hicimos caso.
Por fin luego de fracasar en nuestra busqueda de verdes, acidos y jugosos limones, nos tuvimos que conformar con bajar los frutos de un palo de "naranja agria".
Esa fue nuestra piñata nocturna, hasta fila hacíamos para alcanzar las naranjas con una seca rama de palmera y nos moríamos todas a carcajadas al ver lo extremadamente giles que nos veíamos invadiendo propiedad ajena y atacando a golpes al pobre árbol.
Volvimos a la casa con 3 naranjas agrias. Las partí y puse un poco de sal en pequeño bowl, Gabe llevaba la botella y otras la piña colada.
Estando a la orilla de la playa no tomé más de 2 shots. Quería estar conciente de todo lo que esa noche ocurriría, si es que ocurría.
Nos acostamos sobre la fría arena, viendo hacia el cielo y al mismo tiempo con la mirada perdida.
Sentí que el tiempo pasó volando y de pronto ya ibamos de regreso, la playa estaba muy sola y era preferible terminar de beber en la casa.
No quise seguir, subi al cuarto, saqué lo necesario y tomé una ducha... de esas en las que mientras de cae el agua reflexionas y te hacen pensar mucho.
En 15 minutos estaba de regreso en el cuarto, Gabe estaba acostada, con las luces apagadas y viendo la TV control en mano. Me acoste a su lado. Le tome la mano, me arrecoste en su pecho sin embargo ella estaba fría... distante... NERVIOSA.
Pensé que no llegaría a ninguna parte con todo esto. Me di la vuelta le dije buenas noches y un tanto molesta dormí lo que según mis cálculos, habrían sido 2 horas.
Un constante movimiento me desperto. Voltié y la vi, parecía no poder conciliar el sueño. Se veía algo incomoda.
No pude evitar la tentación de abrazarla y comenzar a darle besos en la mejilla. Pero aún quise más que eso. Lentamente bese sus labios con dulzura, con sentimiento de éxito y no obstante con miedo al rechazo.
Para mi fortuna, no se rehusó ni se resistió al calido beso.
Respondió con igual deseo y no pudimos dejar de besarnos el resto de la noche que entre risas, confesiones y muestras de cariño de pronto sentimos que dieron las 6.
Nos levantamos... salió ella primero del cuarto, yo sali casi una hora mas tarde.
No sabíamos lo que pasarìa después. Pero estabamos convencidas de que era algo más que simple atracción.
Ese día marcaría el resto de nuestras vidas, y sería el comienzo de una relación que hasta ahora ha estado llena de altibajos.
No se nos ha sido facil. Ambas hemos tenido problemas en nuestras familias. Simplemente no lo aprueban ni lo aprobarán.
Sin embargo nos hemos mantenido firmes y dentro del oscuro closet en nuestros hogares.
Poco a poco hemos salido del closet con la mayoría de nuestras amistades y hemos recibido apoyo.
Lamentablemente en nuestro país tener una relación lesbica requiere de un par de ovarios bien puestos, un tarro de manteca que te ayude a que los malos comentarios te resbalen, un par de oídos sordos, una fuerte dosis de amor propio, 10 toneladas de paciencia y una mente fría. Claro... también hace falta esa otra persona por la cual estas dispuesta a jugarte el todo por el todo.
Yo tengo a Gabe.

5 comentarios:

Chilly Willy dijo...

el amor es lo más importante, ayuda a aminorar las penas. espero pronto se suavicen las cosas con tu familia.

regresando la visita

Soad dijo...

Chilly Willy, mi familia es catolica de sepa, yo creci con una formacion bien estricta en valores molares y religiosos. Tanto mi madre como mi padre son muy creyentes y ya te imaginas como les cayo la sorpresa.
Tuve miedo de salir del closet en ese momento y lo negue todo.
Aunque me estoy arrepintiendo de no haberlo asumido todo con valentía y responsalidad.

Llegará el momento!!

Gracias por tus buenos deseos!!

bUeNa NiÑa dijo...

uy ta linda la jistory

seguire leyiendo ipasando por aki :)


kuantollebanP?

Soad dijo...

Pues llevamos ya casi 2 años. Nos amamos mucho... Espero algun día publicar fotos nuestras.
Lo bonito es saber que nos tenemos la una a la otra y eso nos hace coger fuerzas a pesar de los mil problemas que hemos tenido con nuestras familias.
Gracias por visitar mi blog. Te espero de vuelta por aki!!



Saludos!!

Anónimo dijo...

Te entiendo muy bien, mi familia también es católica y creyente y como es de suponerse les cayó peor que balde de agua fría, sin embargo, a pesar de todos los pesares que créeme, no han sido pocos, seguimos unidas y esperando a poder radicar al menos en la misma ciudad, o ya de perdida más cerca.

Un abrazo y mucho ánimo.